lunes, octubre 26, 2009

Un martes, un encuentro y varios cafés por enmedio.

la cantidad de obras de artistas olvidados que habrá sin colgar y ahí tenemos las meninas, el cuadro favorito de todo el mundo.
O el abrazo de klimt, ai madre...!!!

sábado, octubre 03, 2009

Mérope

Una sala de grandes dimensiones, dispuesta a modo de salón.
Un grupo de unas diez personas charlan relajadamente sobre cosas al parecer no muy importantes, una chica joven sentada al fondo del salón en un sillón de caoba y terciopelo negro llora desconsolada sin emitir ningún sonido, su pareja un chico de porte elegante se encoge de cuclillas frente a ella sosteniendo las manos de la chica entre las suyas. El chico no parece preocupado.
El resto de presentes gente de no menos de sesenta años dan pequeños sorbos de té en tazas diferentes. Visten ropa austera, de tonos oscuros, vieja, pero bien cuidada. Las mujeres en su minoría ocupan las zonas de asiento, los caballeros distinguidos hombres corpulentos sostienen anchos y pesados vasos de cristal con algún tipo de licor dentro. Charlan mientras esperan algo.
En el exterior llueve.
Una inmensidad de tejados grises y puntiagudos con pequeñas ventanas dispersas de un modo casi geométrico se divisa por los grandes ventanales que rodean la sala. En el exterior una lluvia gris y fría acentúa el aspecto monocolor de la tarde.
Suena una música perfectamente perceptible, demasiado tranquila quizás para el animo de las conversaciones. La música en cierto momento se para, el personal continua sus conversaciones ignorando el cese ambiental, alguien provoca que la situación de la conversación se quede en silencio por unos segundos. Se dirige al fondo del salón, cerca de la pareja de jóvenes ignorados y vuelve a poner la misma música desde el principio.

lunes, septiembre 28, 2009

Sin más.

La vida debería ser mas fácil y más sencilla de lo que es.
Los trabajos deberían ser algo fácil, que nos aisle de las preocupaciones del exterior, que nos haga sentir agusto y realizados.
Las vacaciones deberían ser para descansar y aprender cosas nuevas, venir cargado de cosas que contar y que enseñar, con ganas de volver.
Y el amor debería vivir cada mañana en nuestras camas.

miércoles, agosto 26, 2009

Exlibris.

Hace ya algunos años que llevo comprando libros. Adquiero libros de una forma casi impulsiva. Pienso, de una forma inconsciente que la sabiduría está en los libros y si no la tengo cerca de mi, ahí donde pueda consultarla siempre que quiera se agotará; desaparecerá. Antes leo su prólogo, adquiero el ejemplar, lo empiezo y con un poco de suerte si no descubro otro antes, lo termino, si no lo aparco hasta nueva desidia y termino el trabajo empezado.
Con el tiempo he ido acostumbrándome a un tipo de literatura específica. Incluso a tener obras favoritas, cosa sorprendente debido a mi gran poder de indecisión. Llevo algunos meses detrás de una obra que me recomendaron y presiento que no tardaré en tenerla entre mis manos dentro de poco, eso me excita y me lleva a un estado de aparente satisfacción que no llego a comprender del todo. En verdad podría decir que hasta me da un poco de miedo.

viernes, agosto 21, 2009

El hilo conductor del vacío.

Desasosiego.

Calor.

Bochorno.

Sequedad.

Una casi imperceptible ráfaga de aire cálido entre la niebla del ser o no ser.

Nada.

Tranquilidad otra vez.

miércoles, julio 15, 2009

Surrealismo.

Decía Leopardi que la vista del cielo es quizá menos agradable que la de la tierra y de los campos, porque es menos variada, y también menos semejante a nosotros, no nos es tan propia, pertenece menos a lo nuestro... desde el mar la vista del cielo parece una extensión más del paisaje cortada por una fina linea que te rodea y abraza en alta mar.
Después de pocos, pero intensos días viviendo en un velero la tierra y la estabilidad del equilibrio responde justamente al revés a lo que tu cuerpo está acostumbrado. Te sientes seguro rodeado de interminables toneladas agua, estando alerta de cualquier movimiento. Tras unas cuentas horas en el mar sientes el estatus maritimo tan cercano a ti que la sensación de extrañeza y ajeneidad pasa a cuestiones terrestres y el placer de desplazarte en base a las corrientes te hace sentirte una diminuta pieza más del engranaje de la naturaleza.
Ayer, al volver a la aboragine de la ciudad, me pareció asombrosa la dulce y tranquila sensación que me produjo el sonido de los coches, el calor seco y las manadas de bipedos con rumbo fijo que habitaban la ciudad. Por un momento me pareció echar de menos el ruidoso traquetreo del fondear del velero, la loca tranquilidad de los habtantes submarinos y la azulada e incansable imagen del paisaje.

miércoles, junio 24, 2009

mi amante amigo.

Mi amante amigo,
tú que me ayudas cada día a levantarme
tú que me haces esta vida soportable,
sé que vas a sufrir,
sé que vas a sufrir.

Mi amante amigo
mi hombre, mi alerquín, mi fiel juguete
de todos mi amores confidente,
sé que vas a sufrir,
sé que vas a sufrir
cuando en tus brazos
yo te cuente lo pasado.

Mi amante amigo,
me he enamorado como nunca te había dicho
y ya no puedo compartir nada contigo
pérdoname,
pérdoname.

Mi amante amigo,
mi viejo profesor de tantas cosas
tan bellas, tan distintas, tan hermosas,
pérdoname,
pérdoname,
mi loco amor.

Mi amante amigo,
tú que me has hecho ser feliz a cada instante,
tú que adivinas mis deseos sin hablarte
sé que vas a sufrir,
sé que vas a sufrir
cuando en tus brazos
yo te cuente lo pasado.